Hay días y momentos en que necesitas reconciliarte con tus alucinaciones. A través de ellas deseas contemplar fuerzas, designios, conmociones, que renueven un imaginario que te resultaba agobiante porque lo acumulado en él sólo te funcionaba sin olor y sin memoria, y sin entelequia, ensueños y fantasía.
Estas obras del poco conocido artista español y catalán Esteban Francés, adscrito al «ideario» surrealista y hoy ya desaparecido, se pueblan de visiones ígneas y transparentes, dinámicas y tortuosas, que excitan miradas, avivan imágenes desfallecidas, activan representaciones, provocan desconciertos o azuzan ansias dormidas.
