La representación de una cosa sólo es posible conocerla averiguando sus límites, mas el artista Alberto Reguera ha tenido la intuición vivencial de unas esencias que superan y desbordan esas demarcaciones, con lo que la representación deja paso a la formulación pura de una concepción pictórica de lo inabarcable.
Exento de tabúes, ha transmutado el color en el ser que se ha hecho dueño de su destino, se ha invivido con él y lo ha expresivizado sin ponerle cortapisas ni confines, con vistas a que entonces la diafanidad cromática explaye su lenguaje, extienda sus alas y ensanche y alargue espacios.
Una obra que además del abrigo lumínico y vivificador que nos proporciona, extrae por medio de su experiencia plástica que hasta el pensamiento de la misma y sobre la misma sea una necesidad: la de compartir, nosotros los espectadores, la intuición de esa expresión directa y total con la convicción de que está pensada para esa aventura.

Diríamos, finalmente, parafraseando a Isócrates, que el pintor ha actuado con el sentido que distingue al hombre sabio: hacer la elección acertada.
- Títulos reproducciones:
- 1ª. Shadows of the wind.
- 2ª. Sin título.
- 3ª. Pintura en expansión.
- 4ª. Fumèes en fuite.
Gregorio Vigil-Ecalera Alonso