Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
ALBERTO GIRONELLA (1929-1999) / RODEADOS DE IMÁGENES
Los tiempos cambian las imágenes y las imágenes los tiempos. Y al pasear la vista por esas duraciones traducidas en espejos, lo que se nos devuelve es una historia que quiere recuperar un hecho artístico configurado desde el prisma más intransferible.
El mejicano de procedencia española, GIRONELLA, involucrado en La Ruptura, tuvo en las latas vacías y en las hoces de su figuración el rumbo pleno, visual, evocador de un territorio que transita en la pintura y vive de ella. Es una biografía plasmada en retomar lo que no se puede revocar pero sí reciclar, sentir, asumir y admirar.
Ha presagiado que el no despojar es un sentimiento por el que hay que guiarse desde que se empieza a ser y actuar, a obrar y reflejar, a construir y refundir, a ir de dentro hacia afuera. Para siempre es más que un oficio, más que celebrar el dominio sobre lo que ya se sabe del proceso, sobre lo que ya se ha contemplado y se deberá seguir haciendo hasta cumplir el ciclo inevitable y definitivo.
También es no dejar nada en el olvido y que el recuerdo tratándolo como otro nunca renuncie a ser el mismo.
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