Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
– El catálogo es el instrumento básico de marketing de una casa de subastas.
– Josh Baer, de The Baer Faxt:
«Muchos artistas a los que ahora les va bien no tendrán ningún valor dentro de diez años».
– El mercado Warhol es, seguramente, el más complicado dentro del arte contemporáneo».
– Para los coleccionistas, las tres D son las causas básicas e históricas que explican la mayoría de las ventas en subastas:
«Deceso, divorcio, deuda». Y una cuarta sería devolución.
– Sarah Thornton:
«Un sentido plástico del coleccionismo de arte bien podría relacionarse con la búsqueda de la juventud y el decidido intento de rejuvenecer a través de la posesión de novedades».
– Amy Cappellazzo, de Christie´s:
«Siempre sospeché que las estrategias de puja tienen que ver con la práctica sexual de los licitantes».
– Precios récord en arte contemporáneo:
Benefits Supervisor Sleeping, de Lucian FREUD, 33,6 millones en 2008.
Hanging Heart (Magenta/Gold), de Jeff Koons, 23,6 millones en 2007.
Lullaby Spring, de Damian Hirst, 22,7 millones en 2007.
False Start, de Jasper Johns, 17,7 millones en 1988.
– Francis Outred, de Sotheby´s:
«Hoy en día muchos de los artistas logran el éxito sobre bases netamente comerciales».
– Reproducciones de obras de ELENA RATO, GRAYSON PERRY, NATALIA PASTOR, WOLFGANG TILLMANS y TOMMA ABTS.