ARTE AMERICANO

  • Espoleado por la curiosidad me acerqué a la Fundación MAPFRE a visitar la exposición de arte americano. No voy a referirme a la calidad de ciertas ausencias, ni a una muestra tan escasa de hitos memorables o a la falta de una mayor cohesión.
    • No quiero centrarme en señalar más que las dos rúbricas sucias, tristes, solitarias de un HOPPER, la insuficiencia de lo expuesto de la obra de GEORGIA O´KEEFFE o la construcción urbana de la nación por parte de CRAWFORD, HIRSH o SHEELER. También en la recepción de herencias de un STUART DAVIS, en la esencia aérea de un CALDER, así como lo tacaño exhibido de ROTHKO o en lo no representativo de lo visto de MOTHERWELL y GOTTLIEB.

      • Es una exposición limitada, muy incompleta de una historia y un pueblo jóvenes, impacientes, que desde lo iconográfico europeo plantean sus propios repertorios y definiciones, que acaban por liberarse de cánones y tabúes y señalar tantos otros horizontes como espacios en el Este y el Oeste.
      • Y no nos olvidemos de dos grandes fumigadores como CLYFFORD STILL y SAM FRANCIS, cuyos trabajos se quedan cortos.

      • Ni siquiera puede hablarse de una manifestación artística modesta, más bien pretende ser un canto a la excelencia que se ha quedado, por su escasez y criterio selectivo, en la confusión de lo mediocre, del ser que pensaba que iba ya siendo. Una pena, una lamentable pena.

Publicado por Goyo

Escritor de arte, coleccionista.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.