PABLO SERRANO (1908-1985) / MAGNITUD

La masa nunca se definió sin una promesa. Ella aporta el sentido del contexto, la cavidad oportuna, la dimensión necesaria. Después, en el cumplimiento de la misma, llegaba el español SERRANO y la descodificaba con la inteligencia propia del artista que conoce sus entrañas.

Multiplicaba su potencia y su fuerza, y le dejaba que le proporcionase simetría, orden y hasta voluptuosidad, de cara a ocupar el espacio, el mejor y más adecuado para llenarlo y convertirlo en la aparición de un prodigio.

Con ello había conseguido una realidad en la que el fenómeno estético abarca la proyección fantástica de las miradas que lo contemplen y penetren. No hay necesidad de una formulación clara sino de una conciencia perceptiva que aprehenda el valor y consistencia de un hecho que se desarrolla ante los ojos.

De esa triple articulación de lo apolíneo, dionisíaco y utópico, el autor nos ofrece una muestra mixturada, que emerge con una impronta plena, tan vestida como desnuda, tan colosal como sugerente, tan significante como rotundidad significada.

Publicado por Goyo

Escritor de arte, coleccionista.

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