RUDOLPH HAUSNER (1914-1995) / ¿HACE FALTA CORRER?

¿Tenemos que acudir a esos abrelatas denominados realismos psíquicos, psicoanalíticos o fantásticos para introducirnos en la obra del austriaco HAUSNER?

Considero que es innecesario incluso si es para darnos un pie o una mano. Lo importante, y nuevo punto de coincidencia con el coleccionista Saatchi, es que se pone de manifiesto que el pintar no es algo convencional y burgués, incapaz de decir nada significativo y demasiado impotente como para ser el lenguaje dominante.

Por de pronto, estamos ante una plástica de propuesta e innovaciones omnívaras, que aprieta los dientes y que constituye la llave de apertura a fuerzas imaginativas extremadamente prolíficas.

Hasta el último detalle es generador de dinámicas rutilantes, asombrosas, destiladoras de entes vigorosos en el paladar de un reino desafecto. Las encarnaduras cromáticas configuran las estelas de disparos en medio de la oscuridad, sin dejarse intimidar, todo lo contrario, al revitalizar los planos, bendicen la densidad facial y condenan a la maldición de su visión a esas superficies que de tan ciegas las seguimos viendo.

¿Por qué es injusto, entonces, pronosticar que todos los artistas serán a partir del 2100 una nota a pie de página excepto Pollock, Warhol, Judd y Hirst?

El Malecón no habla ni transmite, únicamente sentencia: llegará un día que saldrán huevos de debajo de las piedras y caerá de las bocas saliva candente (Joan Brossa).

Publicado por Goyo

Escritor de arte, coleccionista.

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