No se pinta -ni esculpe- como se quiere, se trata de querer la pintura -y la escultura- que le es posible a uno y a su época (Bazaine).
Por consiguiente, certezas no hay ni tienen precio, las dudas sí. Como todo lo que es fe, la esperanza se muerde la cola. Y en el español DE MINGO, más todavía. Su obra desencadena referencias entre lo primitivo, lo simbólico y lo gestual, resultado de muchas condiciones, siendo una de ellas esa indagación escultórica que se ve asaltada por un desenfreno pictórico.
Claro que es mejor que la entraña plástica gravite entre lo estático y lo dinámico, lo que hay de icono transgresor, escéptico y sarcástico, y lo expresionista de una formulación que utiliza lo cromático con el fin de que el hecho sea más puro en el despertar solitario de la mirada.
No es un trabajo, aunque incluso abarque unas realizaciones murales, que encaje en un modo sino que desmonta fisonomías ataviadas, restituye velos y alarga la matriz del quehacer.
Es lo que le ha sido y le es posible hacer, consciente de su época, su entorno y la madurez de su capacidad y habilidad artísticas y confabuladoras.
Oíd: un hombre al habla.
Manifiesto el espíritu,
Es el habla común:
Amorosa invasión de claridad.
(Jorge Guillén).
Enhorabuena por el artista, por la gran persona que es Rufino y totalmente de acuerdo con el comentario de Vivian Asapche.
Saludos Rufino.
P. D.- Viendo estas fotografías ya sabes mi opinión.
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Rufino De Mingo ya encontro la salida y la esta viviendo; su obra es su VIDA
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Rufo que buen trabajo y la critica de Gregorio se identifica con lo que expresa tu trabajo,FELICIDADES fELIPE
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Fantastico Rufo, me dejas sorprendido. ?Te reservo espacio para 2012¿
Rafa
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Amigo Goyo , no tengo el gusto de conocerte , pero agradezco mucho tu escrito sobrevalorando mi obra , un abrazo solidario, Rufino.
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