CLARA GANGUTIA (1952) / INTACTO SECRETO MANSO

Las ciudades son lugares que se asientan en la mente para no perderse nunca, los paisajes también. Y sobre ellos la evocación de los secretos que siempre se confunden en el fondo de nuestras soledades.

Esta artista vasca, GANGUTIA, no quiere deslumbrar con unas meras representaciones que tenga el significado plástico de lo visto; no, su fin es otro, y no trata de esconderlo ni enmascararlo aunque en ocasiones pueda entenderse así. Se trata de envolver la contemplación en su propia física del abandono y del desamparo.

Poética enmarcada en la profundidad cromática que encierra los espacios, nos los hace íntimos porque no podemos huir de ellos, fríos porque nos hemos ausentado y desistido de su angustia, inaccesibles puesto que incluso empiezan a vivir por sí mismos desde nuestra marcha.
Hay miradas que nos delatan ante la evocación de lo posible que se volvió imposible y certezas que nos engañan. Esta obra es sabia en ambas dimensiones, y quizás haya más, algunas que se quedan en ese retrovisor que en la distancia se ha extraviado.

Ni el rostro pregunta
ni el espejo contesta.
En sus fuentes de mármol
el día nace entre dioses menores
y grandes abejas despiertas.
(José Lezama Lima).

Publicado por Goyo

Escritor de arte, coleccionista.

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