DAVID MAISEL (1961) / PINTURA FOTOGRÁFICA

Casi nos sentimos viajeros de otras latitudes cuando divisamos desde lo alto estas tierras, que están enriquecidas con tonalidades telúricas que conforman la esencia interna de una superficie pintada.
Dudamos entre lo que es o forma parte de un suelo o terreno, de un territorio o una geografía, y lo que son texturas, tramas pictóricas de un encuentro entre la imagen y su representación. ¿O son ambas cosas?
El norteamericano MAISEL, al igual que otro fotógrafo canadiense, Burtynsky, considera su trabajo fotográfico como una semblanza plástica que enriquece las propiedades y cualidades intrínsecas de la imagen, consiguiendo a través de esta realización una fusión plasmada de estas dos fuentes de las artes visuales.
El resultado de esta sinergia es fértil, las perspectivas descubren la elocuencia de su armonía a pesar de su piel contrastada, y sabemos, porque así nos lo proyectan, que atesoran vivencias que hasta ahora habían sido despreciadas y olvidadas.
Nos visita otro aparecido, «La Pantasma», para contarnos que no ha tenido tiempo de redimir sus pecados y por eso ha sido castigado a deambular por caminos y cerros. ¡Qué siempre den con nosotros cuando estamos en el muro dispuestos a paladear unos buchitos de ron! Otra vez que Felipe, Humberto y yo nos vamos en ayunas y con la lengua colgando.

Publicado por Goyo

Escritor de arte, coleccionista.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.