Grandes espacios y grandes ausencias. Poco mejor que un pastel dejado a las puertas de un colegio, el museo son unos restos chupados que únicamente dejan ciertos nombres -RUI SANCHES, BERNARDO MARQUES, JULIO DOS REIS PEREIRA y especialmente JORGE VARANDA, al que se le había dedicado una muestra temporal- y esqueletos de lo que seríaSigue leyendo «MUSEO DE ARTE MODERNO DE LISBOA/ 2012»
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