Sobre los avatares que se ciernen sobre nosotros y el mundo giran demasiadas teorías y creencias, que a la hora de la verdad no valen ninguna, sólo la luz de una vela en un paraje a oscuras y con la compañía de una especia de foca que sabe más de la inexistencia que nosotros.
Al italiano LEPRI le ha salido un afilado cuerno en su rostro, con él ya tiene un recurso incisivo para afrontar el cráneo del ser y no ser, de la vida y de la muerte, de Eros Y Tánatos.
La pintura de este artista es la magnífica exploración de una odisea en pequeñas escenas que nos van dejando una secuencia total de imaginarios que cada espectador puede desentrañar como un laberinto propio o el de salida de una pulga con la extremaunción a cuestas.
Hay signos premonitorios, profecías, predicciones, augurios, con el desconocimiento de cómo los descifra, cómo llega a esas fantasías tan bien articuladas de cuerpos, sombras y claridades, cómo desnuda la angustia para vestirla de nuevo, cómo hila una mentira tras otra para engañar el destino.
¿En quién vivirá él cuando al fin muera?
En el buitre del odio,
lo único vivo que le sobrevuela.
(Ángel González)