En el ámbito de la pintura los retos son cada vez mayores, y uno de ellos es conseguir plasmar un universo personal del que disfrute el propio artista contemplándolo.
Éste es el caso del cubano CRUZ, que tiene en esa luminosidad y variedad cromática el medio de hacernos llegar su seres y bioformas en sus hábitats, que son un reflejo paródico y al mismo tiempo un homenaje y reconocimiento a su entidad plástica.
Son obras que extrapolan un peregrinaje por espacios que él utiliza para reunirlas, retratarlas e intercambiar con ellas tesis iconoclastas o formulaciones sobre lo que debe ser nítido o un mero esbozo. Al final una sintonía de gozo y creatividad.
donde moribundos descalzos
se dan la mano día tras día
buscando entre la mierda
la razón de su vida;
(Leopoldo María Panero)