Voy cargado de tradiciones, de ancestros, de iconos, de culturas, de religiones, voy cargado para así convertirlos en mi plasma visual, acrecentarlos, hacerlos una subversión en el presente y musitar que es ahora cuando esta propuesta vaticinadora se hace un culto estético de materiales que nos han depositado para dar fe de que sólo existen como basura, la que nos han traído a nuestra región.
Pero en el camerunés TAYOU se hacen una reivindicación artística que trasciende nuestras vanas convicciones y dependencias, son entidades cargadas de autenticidad, gracia y una formidable asimilación de color, imagen, construcción y seducción.
Con ello y gracias a ello estamos descubriendo nuevos cosmos y latitudes, con sus destinos, sus códigos y sus signos. Se afirman como creadores a pesar de las dificultades de ese vivir al sur, de ese sentir el mundo como otra patria hostil donde desarrollar su imaginario plástico irrenunciable.
Cuánto oro hay en la ruina
y cuanto dolor
para medir el verso
y olvidar la llama
que crece en mis pies:
porque el único hombre supremo
es aquel que está muerto, y ya no es.
(Leopoldo María Panero)
Un comentario en “PASCALE MARTHINE TAYOU (1967) / YO TAMBIÉN QUIERO SERLO”