En primer lugar, en estas instalaciones se le da la vuelta a ese manierismo decorativo del «esto combina, esto no combina, con este color queda mejor, con aquel peor». La idea es construir un contexto extraño, que sale del lienzo para apoderarse de un entorno.
En segundo lugar, a partir de ese momento, tanto como ocupantes que como espectadores, nos envuelve otra sensación, nos hace convivir con otro tipo de hábitat, nos proporciona una reubicación nueva y poderosa.
La fuerza cromática desperdigada y desplegada en armonías confundidas y caóticas no permite que la mirada se canse ni repose, continúa en un halo de perplejidad que no cesa.
tenemos un esperanza a prueba
de terremotos y congojas
sabemos esperar rodeados por la muerte
sabemos desvelarnos por la vida
(Mario Benedetti)