Nos hay puertas que puedan cerrarse si vienen del pasado. Estos personajes son parte de una memoria que el artista austríaco SCHINWALD ha rescatado con la otra apariencia que escondían cuando estaban vivos.
Incluso el juego de luces y sombras, de superficie cromática, tienen esa especial evocación, que linda con el subconsciente, con lo reprimido, con lo que no sale a la luz más que en contadas ocasiones.
Hay una sensibilidad reflexiva, que circula sobre muchas capas, ya sea la histórica, la pictórica, la cultural, la social, hasta llegar a una metáfora oculta ante tanta perfección del mensaje lanzado.Lo paradójico es detectarla y verla.
Pero juegan los dioses cielo arriba
a poner vidrios y a mover espejos.
¿Qué engaño baladí! Los hombre solo
pueden ser clientes de quedar perplejos….
Todo mentira: las rosadas luces
y el oro ardiente de los aparejos…
Mentira, alma; sin igual mentira…
¡Y para esto venir desde tan lejos!
(Arturo Capdevila)