Una frase polémica pero muy cierta la de Castro Flórez cuando señala que la crítica se ha convertido en algo marginal y la teoría ha sido transformada en una mezcla de lo críptico y lo pretencioso, por lo que las incitaciones a aceptar como inevitable el devenir banal de la cultura no faltan.
Por eso me inhiben estas instalaciones del cubano BREY, por cuanto, como alegaba Picasso, los hombres que quieren explicar un cuadro, por lo general ladran en la dirección equivocada. ¿Estamos ante ese acaecer insustancial y trivial de lo visual o es una reflexión espontánea y no meditada sobre el arte?
La verdad es que se detectan circunstancias, espacios, ámbitos, objetos, materiales, quizá la potencia implícita en el poder del secreto que expresa el autor, un mundo en el que cabe todo eso y mucho más, pues su pensamiento está en la materia elegida y en la idea manifestada.
Era un loco muy serio,
que enjaulaba la mar,
y regaló la mar, ola por ola.
Empaquetaba brisas,
caracolas.
Increíbles veleros, lejanos, inasibles.
Etéreas gaviotas, una a una enfiladas,
y horizontes callados.
Era un loco muy serio.
(Antonio Quintana)