Siempre te dicen que habría que clasificar las obras de arte en dos categorías: las que son inmediatamente identificadas y por lo tanto significativas y aquellas cuya ambigüedad es instantáneamente evidente.
Y todo ello es porque todavía estamos en ese marco en que las estéticas tradicionales no se resignan ante las contemporáneas a perder su carácter normativo a cambio de no partir de ninguna base apriorística. La madrileña RUIZ PERDIGUERO entra de lleno en esta polémica porque su obra manifiesta, dentro de esta últimas coordenadas, delicadas transparencias, iluminadas opacidades. La vida que habita esas antiformas ruge y palpita, rompe y destruye toda certidumbre.
Es una poética que se alimenta de la experimentación de sus pasiones y deseos, de sus urgencias y al final de sus propias ausencias. Las desbandadas cromáticas son fecundadoras de emoción y encuentro con nuestros sentidos y con el espíritu integrador de superficies y visiones.
Qué lentamente sonará en la sombra
la ausencia mineral que esculpe el tiempo.
(José Luis Rey)
Reblogueó esto en Vivencias Plásticas.
Me gustaMe gusta
Gracias Goyo por interesarte por mi obra y por tus atinadas palabras,nos conocemos?
Me gustaMe gusta
NO, nos conocemos pero mi blog se basa en descubrir obras que me me parecen dignas de ser considerada y conocidas. Muchas suerte y saludos cordiales.
Me gustaMe gusta