El arte biempensante, que ahora casi lo es en su totalidad, lo asimila y absorbe todo. Lo que era antes una despreciable práctica urbana como el graffiti actualmente es una manifestación artística como cualquier otra, quizás con un componente de transgresión, provocación y agresividad que las otras supuestas tendencias no tienen.
El sevillano BERJANO no se queda corto ni mucho menos. Su denuncia y provocación toca todos los límites, los rebasa con creces y los mixtifica y disfraza, desde su iconografía infantiloide hasta la religiosa.
Pero eso sí, su modo de hacer, con su técnica de collage, no deja espacios, como si la superficie le quedase pequeña para albergar tantos signos que va reuniendo en distintos tamaños, en diferentes facetas, en contrastes que confluyen en una visibilidad más penetrante y atenta. Desde luego, es otra opción plástica que requiere una lucidez específica y que él, en su obra, la pone en evidencia.
La mirada es incendio,
torbellino voraz, imán que absorbe
los dones de la luz y en sí misma los hunde.
(José Luis Rey)