He dado a luz a mi propio territorio, en el que la figura imaginaria soy yo y las demás, nuestros cuerpos y las raíces, entornos, superficies y paisajes que se entretejen y nos dan cobijo. Vengo del este y mi cárcel estaba fuera, dentro la iba absorbiendo vinculándome a la fuerza plástica que genero.
LOY, artista alemana de la escuela de Leipzig, conforma un mundo que tiene un sentido histórico, social y sentimental, en el que la vida es una realidad abierta a la fantasía, pero no inmune al tiempo y al fragor cósmico que lo envuelve.
Su pintura aparentemente amable, delicada, frágil, revela una sólida convicción creativa, entre el hacer y el deshacer, entre lo que quiere representar y lo que al final queda configurado, pues las premisas formales no eran imperativas, las modas tampoco, solamente la fluidez de la línea y del color señalaban el fondo temático.
Han muerto los burgueses. Y un suspiro
se escucha al alejarse la carroza.
Rimbaud sueña con lobos y lirios.
(José Luis Rey)