John Berger tiene la idea de que la ilusión moderna en relación con el arte es que el artista es un creador, cuando más bien es un receptor. Lo que parece una creación no es sino el acto de dar forma a lo que se ha recibido.
En ese caso la obra del portugués ALMEIDA E SOUSA ha sido fruto de un origen enloquecedor, tenebroso, incluso apocalíptico. Él ha sido el intermediario, el que ve más allá para acercarnos dentro de ese ambiente cromático y delirante un más acá.
No sé si es fascinación o algo más seductor o siniestro, o ambos, lo que, como espectadores, nos inclina a la inmersión en ese interior, en esa atmósfera, hasta vernos implicados, señalados y comprometidos. Pero si nos vemos adentro seguro que danzamos al calor del infierno.
Hoy en día la gente conoce el precio de todo y el valor de nada.
(Oscar Wilde)