- Como espectadores apreciamos que nuestros espacios, aquellos que atravesamos, pisamos y que forman parte de nuestra existencia, nos muestren una estatuaria que haga funcionar visualmente a nuestros resortes más ocultos y con ello recuperar la emoción de una experiencia única.
- El francés VEILHAN, a partir de su práctica con uno u otro material, ha llegado a conformar, dentro de esos principios, unos seres o entidades que delimitando sus zonas y hábitat, despliegan todo el buen hacer visivo de su dimensión, para hacerla compatible con su inserción urbana de uno u otro signo.
- Lo característico de estas obras son su concreción geométrica, sus formas estructuradas en facetas que nos induzcan a pensar que la piel no produce arrugamientos, pliegues, rugosidades, sino epidermis simétricas, creadas a partir de sueños algorítmicos, que están dentro de sus propios cuerpos.
Un poema que guarde un minuto de silencio
por lo que nunca se debió callar.
(Benjamín Prado)



