
- La contemplación de estos retratos del inglés POWELL, hechos con bolígrafo y en los reversos de los sobres de correos, nos arruga las entrañas. Anuncian la muerte en cada esquina del rostro, la hacen fea y espantosa, la describen como ella nos ve.

- No hay piedad en la perfección de estos dibujos, de esta humanidad y animalidad que ha perdido la senda de los sueños, que camina cargada, no de años, sino de siglos de una tortura que nunca se ha ido.

- Este artista es un chamán, un taumaturgo, un brujo que nos señala que su virtuosismo marca una salida única cuando se ha llegado a este espejo inmisericorde y miserable. Quizás sea de otra época, pero en ésta nadie lo hace como él.

Lo que se fue, se fue, pero deja su fue. Hay soles nuevos en
la rueda de las constelaciones y el deseo sólo sabe crear su
vacío. El impulso es el comienzo y el fin de su raíz y la
imaginación crea consuelos.
(Juan Gelman)