
- Creo que Marcel Duchamp, a fuerza de proliferarse en boutades, se desmandaba al decir aquello de que en la producción de todo genio, gran pintor o gran artista -simplificando, en la mayoría de los artistas-, no hay en realidad más que cuatro o cinco cosas que cuenten en serio en su vida. Es decir, que se limitan a repetirse, a un relleno cotidiano, porque no pueden estar inventando siempre.

- No considero que sea ése el caso del portugués QUEIROZ, pues en cada una de sus obras deja huella de una identidad estilística que al mismo tiempo tiene ramificaciones múltiples en sus contenidos.

- Quizás esa forma de plasmar plásticamente sus mundos interiores tiene un lenguaje muy afín, pero solamente es suyo y en cada pieza y espacio deja una libertad de concreción cromática que hace que cada una de ellas tenga su propia definición y destino.

En el bello desierto la muerte es legión
El corazón parcela y el tiempo dispersión
Silencio negro donde contradecirse todo
(Paul Eluard)