
- El horror está detrás de todas las épocas, es omnipresente y omnipotente, y a pesar de ello la lógica de la historia es implacable en su devenir, considerándolo como parte inherente de la misma, de su naturaleza.

- Al final tropezamos con Maquiavelo cuando aseguraba que los hechos había que disfrazarlos con palabras y así se borraba esa evocación y podíamos dormir tranquilos. Pero el taiwanés CHIEH_JEN nos salió rana y se empeña en mostrar imágenes sin disfraz y sin máscara.

- Por tanto, si las vemos estremecidos es que todavía nos queda un mínimo de sensibilidad para sufrirlas, para sentirlas en nuestra imaginación, para no extraviarlas en nuestro pensamiento.

- En este caso no hace falta que la razón creadora se invente un mundo a su alrededor, ya existe y le queda el último aliento vivo para morir. Y en él es donde se localiza la memoria visual que nos lega en orden a no mistificar su martirio.

Nuestras convicciones más arriesgadas, más indubitables, son las más sospechosas. Ellas constituyen nuestro límite, nuestros confines, nuestra prisión.
(José Ortega y Gasset)