
- Georges Mathieu era tan arrogante como para afirmar que la pintura figurativa se había hecho inútil. Seguramente porque no llegó a conocer a CASSASOLA como yo lo hecho este fin de semana en el FAC organizado por David Heras en Cobeña. Incluso le compré un pequeño dibujo porque mi mirada dejó de ser distante para quedar prendada en ese enigma de la existencia que era la mitad de un cuerpo desnudo con los ojos consumidos.

- Lo primero que se advierte es que en él la necesidad de producir una obra no es menos real que la de cualquier persona la de comer. Y, en segundo lugar, que en el origen de su trabajo hay una intencionalidad, una conciencia relativa a su querer-hacer. Así es como, a través de su gran capacidad técnica, tectónica, visiva, nos ofrece verdades personales y colectivas que va descubriendo en un proceso, cuyas hipótesis va inventando y desgranando fase a…
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