
- Decía Delacroix que a él no le interesaba en absoluto la pintura razonable. Pues tampoco al americano HERMAN, cuya plástica es una interpretación renacentista realizada con un repertorio de trazos que definen más que describen.

- Y nos pasa, ante ella, lo mismo que comentaba Arnold Gehlen, que hay cuadros que no son comprensibles sólo a partir de sí mismos, sino que exigen la aportación de un saber previo, de algo pensado a ese respecto: connotaciones.

- Por lo tanto, lo que contemplamos son unos seres sedientos desde entonces, desnudos, impíos, pero con dudas entre lo que se aparece y lo que realmente es. Cuerpos que habitan unos espacios que les soportan y les marcan unos contornos que les condenan.

¿Qué es el arte, sino la negación de la vida?
(Fernando Pessoa)
