
- Decía Hans Heinz Holz que solamente la obra de arte, cada una de por sí, es símbolo, es decir, al mismo tiempo significado y manifestación de lo terminado y perfecto, más allá de lo cual no se puede ir donde sólo se puede llegar.

- Por el contrario, considero que la vasca VALLEJO llega muy lejos y continuará haciéndolo, pero sin olvidar que la unidad de teoría y práctica es una unidad de reflexión lo mismo que de visión.

- En sus instalaciones visualizamos los confluyentes efectos de un código en el que tanto el espacio como lo contenido dentro de él remiten a una lectura ontológica y metafísica. El clamor de lo humano ha desaparecido pero todos estos interiores remiten a él, a su misterio, a su historia, a su pensamiento y vivencias.

- No cabe duda que los efectos y disposiciones lumínicas y ópticas que envuelven a las momias, a sus oropeles, a las vestiduras vacías, imponen un silencio y una mirada de las huellas del tiempo, de la carne oculta discurriendo hacia su propio fin.

Nunca sabemos cuándo somos sinceros y tal vez nunca lo seamos.
(Fernando Pessoa)