Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
MIYOSHI BAROSH (1959-1019) / NO OS DIGO ADIÓS PORQUE ELLOS SE QUEDAN
Es evidente que hay artistas contemporáneos que nos proponen nuevas constelaciones plásticas y otras pautas de mirar, simplemente sobre la base de acudir a otras encarnaduras físicas.
Que tenga o no unas distintas implicaciones conceptuales deben inferirse de su contexto e impacto, pero antes se nos ofrece una cobertura plástica desbordante.
Y los aspectos constitutivos de esas piezas, sean esculturas e instalaciones, tienen un componente esencial en el color, en una arquitectura cromática que refuerza hasta límites insospechados una visión de la creatividad muy fecunda.