JEAN MESSAGIER (1920-1999) / NO HAY EN MÍ NINGUNA IRA

  • Alguien se preguntó si podíamos suponer que el caos, el amorfismo o ilimitación originaria del ser, carecía de toda significación positiva.
  • En la obra del francés MESSAGIER esa significación vuela en trazos gruesos cromáticos, en impulsos de sinuosidad y viento, en arrastres y danzas que traspasan la vorágine ilimitadamente.
  • Y sin embargo superó esa dificultad para el artista de la que hablaba Herbert Read, consistente en detener la corriente en un momento significativo, momento en el que se le puede catalogar como imagen.
  • El arte es conciencia en busca de formas no conscientes de sí.

(Roa Bastos)

Publicado por Goyo

Escritor de arte, coleccionista.

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