Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
DUSAN DZAMONJA (1928-2009) / BROTAN EN LA SUPERFICIE
En la historia del arte, nos dice Lafuente Ferrari, el fenómeno primario es la propia obra de arte, con lo cual es necesario establecer un diálogo con ella y penetrar en su individual realidad e interioridades.
En las obras monumentales del macedonio DZAMONJA hay un homenaje a la tierra y al hombre, a su capacidad para construir y fundar una visión telúrica que conjure el aciago destino de la destrucción.
La pesadez y lo colosal de la cimentación contrasta con la arquitectura aérea de las formas, que quieren ser una súplica y celebración, una memoria y un destino.