EIRIK ARNESEN (1990) / NOSOTROS SOMOS EL PRINCIPIO, ELLOS EL FINAL

  • Encontrarnos de frente con estas esculturas vivientes nos impone muchas sensaciones, pues su desnudez, su carnalidad, sus gestos, su volumen y tamaño, la condición de la materia y su pátina, sus expresiones, sus movimientos, la desmesura de sus miembros, nos enfrenta con la naturaleza humana y su mortalidad de origen.
  • El noruego ARNESEN no idealiza, ni santifica, solamente nos despoja y nos revierte, y erige el cuerpo en la negación de falsas creencias, en la inseminación de un pensamiento mortífero y perecedero que cuando se transforma en icono queda como un numen perdurable en la esquina de un museo o en un altar pagano.
  • Ante estas creaciones el pathos queda con el ánimo en suspenso, pletórico, por otra parte, de un renacimiento que ha de confundir, también estremecer y reanudar asimismo una historia que estaba pendiente de ajustar prácticas que no pueden caer en el olvido.
  • La palabra expresa lo real del lenguaje, pero no lo real de lo imaginario.

(Roa Bastos)

Publicado por Goyo

Escritor de arte, coleccionista.

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