AURÈLIA MUÑOZ (1926-2011) / NUNCA SERÉ CAPAZ DE TERMINARLO

  • Sin una sensibilidad plástica y visual, sin las pulsiones del instinto y sin las manifestaciones de la fantasía, no hay obra de arte, con independencia de que lo digan los conceptuales o los minimalistas o posmodernistas de lo confinado vacunado.
  • Por eso, esa tensión de lo artesano, manual y bordado en el espacio de las obras de la catalana MUÑOZ, nos infunde excitación, atracción visual y confabulación. Constituye una trasposición fantástica de lo que puede ser un ente vivo habitando en nuestro entorno, una construcción que nos va envolviendo hasta absorbernos por completo.
  • Geometría y tejido conforman el numen, lo hacen visivo con un fin inmanente, con un pathos exclusivo, con una irradiación que nos lleva a seguir cada hilo del recorrido, con la angustia de que nunca podrá acabar y ha de seguir siendo para que nosotros sigamos existiendo.
  • Los niños se adormecen en las fuentes
  • las madres se levantan y levantan
  • como ángeles que vuelan en la muerte
  • los sueños se despiertan y se espantan.

(Juan Antonio Masoliver Ródenas.)

Publicado por Goyo

Escritor de arte, coleccionista.

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