MARIO GÓMEZ CALVO (1959) /TIEMPOS DESOLADOS

  • Decía Coleridge que la imaginación tiene el poder de modificar y la fantasía la de agregar. El aragonés GÓMEZ CALVO es fiel a esta apreciación y a mucho más, pues su obra profundiza en la indagación sobre la naturaleza plástica de lo humano y su drama en la oscuridad.
  • Hay una perfecta planificación en su quehacer, no ignorando las metamorfosis evocativas que han presidido e influido en su trayectoria, que ilumina paradójicamente las sombras que presiden la existencia, y que descarga en toda su plenitud los valores de una historia y del signo que la acompaña. Como revela Chateaubriand, parece plasmado con la clarividencia del que lo percibe desde el fondo de un atáud.
  • Es una obra compacta cuya visión fundamental nos conduce al reconocimiento, al movimiento, al desplazamiento de la mirada por las imágenes, a la transformación que se opera en su encuentro con el receptor, a esa idea ritual entre lo sacro y lo material, entre lo espiritual y lo semántico.
  • Me atrevería a señalar que desde el soporte se desprenden voces de delirio, secretos inconfesables e insondables, locuras que ya no se ocultan y se expresan libremente a fin de que la perturbación causada alimente nuestras propias demencias.
  • Morir, pero lejos.
  • No aquí,
  • donde todo es una aviesa
  • conspiración de la vida,
  • hasta las otras muertes.

(Roberto Juarroz)

Publicado por Goyo

Escritor de arte, coleccionista.

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