YANNICK ACKAH (1992) / ÍDOLOS ENTERRADOS

  • De la tierra del continente negro brotan las efigies y de sus cuerpos emergen los visibles signos, porque a la esencia le es esencial la apariencia (Hegel), sea cual su origen y destino.
  • Por eso la pintura del marfileño ACKAH procede de una práctica artística que está constantemente girando en torno a diálogos plásticos que tienen como debate el presente y el pasado, las búsquedas y los hallazgos sobre lo que es la identidad de la creación dentro de una cultura marginada.
  • Pero sus obras son medios para que la visión llegue y se globalice, transmita y haga llegar la excelencia pictórica de un lenguaje con una impronta de espontaneidad y meditación sobre lo que se ha venido ocultando y a través de ellas se puede ahora presenciar.

Barrio dormido.

Andamos por galerías de ecos,

entre imágenes rotas:

nuestra historia.

(Octavio Paz)

Publicado por Goyo

Escritor de arte, coleccionista.

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