SERWAN BARAN (1968) / PINTURA GRITA EN LA NOCHE DEL DOLOR

  • La imagen no puede ser callada ni el tiempo de duración imprecisa. Están aquí y ahora. No se irán porque la dimensión y el contexto de su plasmación perdurarán.
  • Las obras del kurdo BARAN son visiones que convocan y se funden con la mirada perpleja y la epifanía no buscada. Son criaturas de un destino que las ha condenado, que sólo les concede un planeta de fuego y sangre.
  • La figuración es un laberinto de oscuridades sensitivas, deformadas por una realidad cargada de una ficción más verdadera que la verdad más literal, que segrega una agonía que desespera.

Sólo el agua es humana

en estas soledades despeñadas

(Octavio Paz)

Publicado por Goyo

Escritor de arte, coleccionista.

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