RODEL TAPAYA (1980) / ¡NO SE VAYAN DE AQUÍ!

  • El poeta chileno Nicanor Parra, en uno de sus poemas, aludía al hombre imaginario que vivía en una mansión imaginaria rodeada de árboles imaginarios a la orilla de un río imaginario. También de unos muros que eran imaginarios, cuyas irreparables grietas imaginarias representaban hechos imaginarios ocurridos en mundos imaginarios y en lugares y tiempos imaginarios.
  • El filipino TAPAYA parece haberle tomado la palabra y sin más erige una visión plástica y alegórica que es vaticinio y presagio, muerte y renacimiento, y con la que verifica identidades cromáticas y luminosas, espacios fantásticos y míticos actuando ahora, en el presente, éxtasis que configuran un lenguaje que penetra y se hace magia.
  • Son obras que han comenzado una leyenda, una vez confabuladas con la tradición, y se han embebido de antiguas y legendarias creencias, continuando una fiesta que nunca se acaba porque de ella han nacido y forjado su cultura y modo de vida .
  • Ni sudor, ni lágrimas, ni orina
  • podrán llenar el hueco del corazón vacío.

(Joaquín Pasos)

Publicado por Goyo

Escritor de arte, coleccionista.

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