Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
LESBIA VENT DUMOIS (1932) / NO ESCONDO NINGÚN CRIMEN
Se muestran en función de lo que interpretan y hacen frente al mundo, aunque no llegarán a ser lo que han sido, por su indecisión, ridículo o espanto. Se expresan en olor de piojo, pero no de santidad.
O se han ido a buscarse otras colmenas con sus faunos y angelitos, pues así la cubana VENT hace acopio de su plástica fraguando visiones de distinta índole, utilizando los distintos recursos que ha acumulado a lo largo de su trayectoria.
Sus imaginarios manan de distintas fuentes y referencias en una cultura visual tan marcada como la cubana, toman recorridos sorprendentes pero no excluyentes y sus figuraciones y gamas cromáticas son uña y carne de una realidad viva.