Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Es absolutamente cierto que el azar forma parte de la producción de las obras de arte, pero en su justa medida y en la adecuación del seguimiento de una metodología creativa.
Que es lo que hace el francés BONNEFOI en sus procedimientos de creación, que va articulando conforme a unos patrones que son distintos para cada serie y que se caracterizan por una fragmentación del espacio en redes y nebulosas cromáticas que codifican la mirada.
Es la concreción de establecer su propia credencial plástica y abstracta, su entendimiento de que el quehacer debe definirse en la estructura pero sin doblegarla, dejando que se expresen en unos significados que se mueven a través de insinuaciones.