Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
DENIS RUDOLF FRANK (1993) / NUNCA VOY DE PASEO SIN ELLOS
Decía Worringer que tras la apariencia de las cosas asoma su caricatura, pues detrás de cadacosa inanimada se muestra una vida misteriosa y fantasmal.Incluso de las animadas, añado por mi parte.
En los retratos de la austriaca RUDOLF los grandes trazos procuran una síntesis que deforma los rasgos hasta que las expresiones nos lleguen a infundir las sensaciones fulgurantes de unos ídolos que se han consagrado a servirnos de espejo.
La intensidad cromática da forma y significado a una cosmovisión que ha encontrado en lo que ve un testimonio plástico que estrujar, que exprimir, hasta llegar a unos resultados bufos y arrogantes.