Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
La promesa de emancipación del arte consiste en la supresión del arte como realidad aparte, en su transformación en una forma de vida (Rancière). Eso es lo que el entendió y asimiló el alemán BUTHE.
Y eso es lo que llevó a cabo en su obra diversa, reencontrándose a sí mismo en cada espacio, geografía y vivencias. Lo adoptaba casi toda de esas culturas propias y ajenas, lo transmutaba y así recuperaba la auténtica naturaleza de su destino.
Además, en todo su trabajo la pulsión cromática es su identidad sensorial y rotunda, la que ofrece la verdadera conjugación de un credo plástico que es en sí mismo la historia de una búsqueda.