Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
La americana PENSATO se pasó toda su vida artística sermoneando a sus personajes para que se bajaran de donde se habían subido. Argumentaban, además de acusarla de que había sido ella las que los había aupado, que ellos eran una imagen simbólica y plástica de una sociedad que padecía de cultura visual y estaban obligados a mostrarse.
Se pasan la existencia, prosiguen su discurso, discutiendo la necesidad de encontrar nuevas imágenes del hombre, cuando ya están aquí, se pueden ver y percibir en su entorno, pues así es como las hemos suplantado de forma tan inteligente.
El significado de estas transformaciones formarán parte de la indagación en el manejo de sus recursos intelectuales como espectadores y podrán a prueba su idiosincrasia en la visión que les proponemos.