Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
MARTA MALDONADO ALONSO (1967) / EL COLOR ES UNA VOZ QUE ME ATA
Señala Adorno que el hecho de que la experiencia de las obras de arte sólo sea adecuada como algo vivonos dice más que cualquier reflexión en torno a las relaciones entre la contemplación y lo contemplado, o la participación psicológica como condición de la percepción estética.
La andaluza MALDONADO tiene claro que su pintura tiene que estar viva mediante la fórmula de que el color -impresionista o salvaje-se manifieste en todas sus gamas y mixturas, incluso en sus delirios emanados de una realidad que todavía respira debajo de todos los rayos cromáticos.
Impregna las superficies con fuerza para que el ethos se imponga y demuestre todo su dominio sobre una materia que quiereexpresarse moviéndose sobre sí misma, vertiéndose como una lluvia incontenible, dejándose aplacar por los sustratos internos que orientan su vivencia.
Ay, esos famélicos servidores de la vanidad,
debemos compadecerlos en sus días de escasez –
cuando toda la eternidad es un enorme abrigo vacío