Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Cierto es que cada más artistas, aunque tengan un concepto más o menos ortodoxo de la pintura, se atreven a hacer experimentos con la misma introduciendo materiales inéditos, programaciones informáticas, o tecnologías y sustancias.
La problemática que se les plantea es si están bien encajadas esas propiedades y cualidades con el sentido creativo e intuitivo o son meros ensayos o pruebas que encubren y exhiben la innovación por sí misma.
Nos dice Adorno que los movimientos en favor de la libertad en las técnicas pueden quedar afectados por la falsedad del contenido. Incluso si ese contenido de verdad de la obra está en desacuerdo con la técnica, ésta se rebela.En el caso del americano O´NEIL se pone de manifiesto que su labor afronta riesgos y encara determinaciones de cierta factura, que añade una dilatación abstracta de fascinantes sugerencias que revelan y no se rebelan .