Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
FERNANDO MARTÍNEZ GARCÍA (1949) / ENTRE LAS SOMBRAS SOMOS YA CENIZAS
Los planos cromáticos nítidos y de fuertes contrastes cobijan el signo, lo acunan dejándole espacio aunque lo encierren en él para que sea haga más enigmático.
La pintura del gallego MARTÍNEZ GARCÍAencuentra su vehículo de conciliación en una abstracción esquemática, con la que ofrece la mesura de un plasticismo generador de pictogramas de mágica incertidumbre.
Sus negros y rojos son como una divisa que desoculta entes y lenguajes que estaban sumergidos en su propio laberinto, que fluyen en un espacio hecho para ellos, donde puedan reconocerse y dialogar entre ellos y con nosotros.