Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
LOLA MASSIEU (1921-2007) / SON POÉTICAS DE LA VIDA
Decía Maritain que en la obra de arte se encuentra el signo especulativo (la obra manifiesta algo distinto de ella) y el signo poético (comunica un orden, una llamada).
En la obra de la canaria MASSIEU, que sería injusto no albergar en nuestra memoria, la significación abstracta alcanza todo su contenido y comunicación, toda la transmisión de un compendio armónico de materia y cromatismo.
La pericia de su trabajo nos ofrece una impronta poética que se refugia en su propia expresión de luz y fuerza de un mundo, que se despierta modificando día a día su piel, la cual formará parte para siempre de una historia y de una vivencia.