
- La madrileña TABANERA no necesita recurrir a otros dioses o ídolos distintos a los que ella misma ha construido y erigido y que son la respuesta visual a una lógica interna de un conocimiento estético que no admite sustitución.

- Estos tótems son capaces de convertir a sus espectadores en devotos adoradores de un imaginario que tiene en su contextura la solidez de una visión generadora de otras creencias amparadas en el misterio más primitivo.

- Tanto el diferente material utilizado como esa sintaxis formal en sus esculturas e instalaciones son los motores inspiradores de un pathos de inmortalidad inalcanzable pero posible.

- ¡ Cuántas historias recientes de balseros! Desde le malecón partieron
- a encontrarse con la muerte.
- (Felipe Alarcón Echenique)