HELENE B. GROSSMANN (1943) / NO SE ME PROMETE IRME EN MI FINAL CON ESTAS BRUMAS DORADAS

  • No puedes tocar con la mirada esas atmósferas que poco a poco te van acogiendo y absorbiendo, sólo puedes soñar que son la realidad misma que te descubre en el momento del tránsito y de la desaparición, sin carros de fuego, sin tormentas alevosas, sin ruegos confrontados.
XX-IX-11/140x140cm
  • Tales obras de la alemana GROSSMANN buscan la iluminación de todo lo que es encarnación y vivencia, y esa luz, que se desprende y que parece rebasar los límites, es una nada que gravita y siente, conforta o ensombrece.
  • La misma artista, en su proceso de búsqueda, quiere encontrarse dentro de esa luz moteada que reviste cambios de ánimo, al pasar de cielos limpios y candentes a poéticos y amenazantes. Es una sinfonía pictórica que únicamente es válida dentro del silencio.
  • Murió con su mirada de reproche,
  • como si presintiera su mirada
  • que debía quedarse con la noche
  • para dejarnos toda la alborada.

(Francisco Luis Bernárdez)

Publicado por Goyo

Escritor de arte, coleccionista.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.