Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Existimos de espaldas pero solamente dejamos ver nuestras nucas, no queremos que nos reconozcan, porque vivimos en la frontera de los que nos han condenado a desaparecer.
El mejicano HUERTA cuenta su propia historia y la de su raza simplemente con estos anti retratos, que expresan fielmente su condición visual al modo de las fotografías policiales.
Con su poder definitorio encuadra la serie como ficción con capítulos, con una reflexión plástica que ata cabos y los persigue como la realidad que ya ha dado el sueño por perdido.