
- Se cambió de nombre para no ser marginada por el mundo del arte neoyorkino, y aun así no formó parte de los pioneros masculinos del expresionismo abstracto. Pero su ardor, energía y pasión no se amilanaron.

- Los lienzos de la norteamericana CORINNE eran tanto fruto de la angustia como de un indeclinable y explosivo sentido plástico. Con una fuerza cromática desusada arremetía con todo y contra todos.

- Las densas capas de pigmento eran símbolo de una saturación de sentimientos y emociones, de encuentros consigo misma en sus momentos de meditaciones inconfesables sin palabras, pero no con gestos, trazos y sustancias.

- Lejos
- la ciudad marchita y profunda
- me devora
- a plena luz del día.
- (Andrés Ballesteros)
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